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LA GESTION AMBIENTAL COMO HERRAMIENTA DE MEJORAMIENTO
MAS QUE DE SUPERVIVENCIA
Hasta hace unos años, muchas empresas percibían
la Gestión Ambiental como un conjunto de acciones
que debía llevarse a cabo para obtener permisos
o licencias de operación ó, simplemente
como el medio para evitar sanciones por parte de alguna
Autoridad Ambiental. Solo aquellas organizaciones cuya
actividad económica tenía una incidencia
directa sobre el Medio Ambiente fácilmente identificable
por sus clientes y la comunidad en general, empezaron
a implementar una Gestión Ambiental que fuera más
allá del cumplimiento de Ley.
Para muchos gerentes la expresión protección
al Medio Ambiente cobró importancia cuando se vieron
enfrentadas a situaciones como: exigencias ambientales
por parte del mercado, restricciones en las exportaciones,
el no otorgamiento de créditos de financiación
por no haber podido demostrar un buen desempeño
ambiental; o el fracaso de la venta de sus instalaciones
porque se encontraron Pasivos Ambientales en sus propiedades.
Las situaciones mencionadas se han originado fundamentalmente
porque hasta hace poco tiempo la Gestión Ambiental
Empresarial era percibida en términos financieros
como un renglón de Gastos en el Estado de Pérdidas
y Ganancias de la compañía, lo que la hacía
poco atractiva pata el negocio. Esta circunstancia cambia
considerablemente cuando la empresa encuentra que en la
gestión ambiental existen oportunidades de mejora
de su negocio.
Dada la situación real del mundo en cuanto a sus
condiciones ambientales y en consecuencia las condiciones
de calidad de vida, cada vez es menos voluntario el compromiso
que la Industria tiene respecto a la protección
del Medio Ambiente. Evidentemente, algunos sectores se
ven más comprometidos que otros dependiendo de
sus actividades y operaciones, pero para todos es explícita
su responsabilidad frente al logro de un buen desempeño
ambiental como lo expresan los Principios de la Cámara
de Comercio Internacional y los diferentes tratados internaciones
como la
Agenda 21, Protocolo de Kyoto, Convenio de Basilea, Protocolo
de Montreal, entre otros.
Desde la perspectiva de negocio una manera responsable
de asumir la Gestión Ambiental es dejando atrás
la necesidad de sanciones para reaccionar y en lugar de
ello asumir un buen desempeño ambiental como la
oportunidad de volver más eficientes todos los
procesos, no solo productivos si no incluso administrativos.
Esta visión positiva haría menos necesarios
instrumentos económicos como el que contamina
paga y en lugar de ellos las empresas podrían
adoptar el principio el que no contamina gana
como pueden demostrarlo en los últimos años
en sus reportes financieros y ambientales más de
cien empresas en el mundo.
Es conveniente resaltar que la Gestión Ambiental
Empresarial fomenta un uso eficiente de todos los recursos
(energía, agua, materias primas, insumos y equipos
en general), lo cual se refleja en una operación
limpia y así mismo unos productos y/o servicios
más amigables al Medio Ambiente que los tradicionales.
No tendría sentido hablar de una empresa cuyo proceso
productivo no genera un impacto negativo significativo
sobre el
Medio Ambiente y su producto y/o servicio final si lo
hace, en cualquiera de sus etapas incluida su disposición
final.
Existen varios mecanismos para implementar una Gestión
Ambiental proactiva que contribuya a la disminución
de costos en las diferentes áreas de la organización
y en consecuencia al logro de precios más competitivos
e incluso al rediseño de productos y/o servicios,
algunos de ellos son:
- Eco-balances o balances ecológicos
- Análisis de Ciclo de Vida
- Utilización de las 4 Rs (Reducir, Reutilizar,
Reciclar y Recuperar)
- Auditorias de desechos · Auditorias energéticas
· Tecnologías limpias en
general
Sin embargo, la manera de garantizar que la dimensión
ambiental sea implementada en toda la organización
y sea mantenida a través del tiempo buscando un
mejoramiento continuo es mediante el establecimiento de
un Sistema de Gestión Ambiental, como una herramienta
que se involucra en todas las dimensiones de la organización,
desde la Planeación Estratégica del Negocio
hasta la selección de proveedores o la subcontratación
de servicios.
Basta mirar la cantidad y frecuencia de artículos
en los diarios de circulación corriente y especializada,
libros, cátedras y mesas de trabajo industriales,
para reconocer la importancia que la gestión ambiental
tiene actualmente en términos de competitividad
empresarial.
La Gestión Ambiental Corporativa es mucho más
que un grupo de tecnologías blandas y duras que
perderán vigencia en unos pocos años por
una simple razón: de la calidad de nuestra relación
con el Medio Ambiente depende la calidad de vida que el
ser humano tiene y pueda tener durante su permanencia
en el planeta Tierra.
Magda González
Consultora en Gestión Ambiental y Docente Universitaria
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